El auge de los dispositivos IoT
Vivimos un crecimiento global de los dispositivos conectados a Internet. Ya no hablamos solo de ordenadores, móviles o tabletas, sino también de electrodomésticos, cámaras de vigilancia, televisores y sensores. A estos objetos se les conoce como dispositivos IoT, del inglés Internet of Things o Internet de las cosas.
El IoT puede entenderse como la agrupación e interconexión de dispositivos a través de una red privada o pública, sin importar si se trata de sensores, mecanismos industriales u objetos domésticos. Su valor reside en la capacidad de crear aplicaciones que mejoran tanto la vida cotidiana como los entornos empresariales.

IoT, Smart Cities y LoRaWAN
Las compañías han evolucionado sus productos para ofrecer, además de dispositivos domóticos, soluciones destinadas a ciudades inteligentes. Algunos ejemplos son los sensores de llenado de contenedores, temperatura o movimiento, así como las luminarias conectadas.
La escalabilidad, el menor coste de infraestructura y la conectividad global convierten al IoT en una tecnología de gran valor estratégico y en una de las tendencias principales de la transformación digital.

Dentro de estas infraestructuras, LoRaWAN fue reconocido como estándar internacional de la UIT para redes de área amplia y baja potencia, conocidas como LPWAN. Es un protocolo construido sobre la modulación de radio LoRa que conecta dispositivos de forma inalámbrica y gestiona su comunicación con los gateways.

Arquitectura y seguridad de la red
Para comprender por qué la seguridad resulta crítica, primero hay que conocer los principales elementos de una red LoRaWAN:
- Nodos: dispositivos finales que envían información y reciben órdenes o datos.
- Gateways: proporcionan cobertura a los nodos y trasladan sus mensajes hacia el Network Server.
- Network Server: administra los recursos de la red, valida mensajes y coordina la comunicación.
- Application Server: utiliza y procesa los datos transmitidos por los sensores.
Los nodos y el Network Server intercambian mensajes y claves para proteger la autenticación, confidencialidad e integridad de los datos. La segunda parte explica las tramas, los modos OTAA y ABP, el procedimiento JoinRequest/JoinAccept y las claves de sesión.
Riesgo principal: si un atacante obtiene identificadores o claves válidas, podría intentar suplantar un nodo y enviar información falsa, como temperaturas, movimientos o niveles de llenado manipulados.
En la tercera parte analizaremos las consecuencias de esa suplantación en un entorno de ciudad inteligente y las medidas básicas para reducir el riesgo.